A pesar de la pandemia de la COVID-19, y en contraste con las cifras mundiales y regionales, Panamá presentó en el último año una «importante» bajada en los niveles de subalimentación, destacó este miércoles un nuevo informe de la ONU sobre el estado mundial de la seguridad alimentaria.

Panamá reportó en el 2021 una prevalencia en subalimentación de 5.8 %, es decir, 0.2 millones de personas, mientras en el período 2018-2020 esa cifra era de 7.5 % o 0.3 millones de personas, para una reducción de 1.7 puntos porcentuales, indicó un balance regional del informe de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Este «importante avance» de Panamá en materia de alimentación se puede atribuir al incremento en la disponibilidad de alimentos y la implementación de un marco normativo que vela por garantizar comida a la población, señaló el coordinador de la FAO en Mesoamérica, Adoniram Sanches.

Estrategias sociales como el Plan Colmena, la Ley de Agricultura Familiar, el Plan Panamá Agro Solidario y el Programa Estudiar sin Hambre contribuyeron «significativamente» en el mejoramiento de la calidad de vida de los agricultores en las áreas rurales y urbanas de una manera sostenible, destacó Sanches.

Pero además, de acuerdo con Sanchez, «fue clave para alcanzar estos resultados» el aumento de la producción de alimentos como el arroz y el maíz, en un «11 % y 7 %, respectivamente, así como la reducción de la importación de arroz en un 108 % para el año 2020».

El presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, señaló el 1 de julio pasado en su informe de gestión ante el Parlamento que la lucha contra la pobreza y la desigualdad es el «principal pilar» de su Gobierno y que se fundamenta en el Plan Colmena, «una política de Estado para el desarrollo integral, social, económico y sostenible que debe perdurar para siempre».

El Plan Colmena tiene 12 áreas de acción que abarcan la primera infancia, nutrición, agua limpia y sanidad básica, salud, educación, vivienda, actividades que generen ingresos, seguridad, deporte y cultura, conservación del ambiente, electrificación rural y también infraestructura vial, explicó el mandatario panameño.

El nuevo informe de la ONU reveló que cerca de 828 millones de personas sufrían hambre en el mundo debido a los efectos de la pandemia y la crisis climática a finales de 2021.

Las regiones más afectadas fueron Asia, con un 20.2 % de su población abocada al hambre en 2021, África con un 9.1 % y Latinoamérica y el Caribe con un 8.6 % de su población afectada.

En esta última región, la inseguridad alimentaria afectó en 2021 al 40.6 % de su población de forma severa, especialmente en el Caribe y Suramérica, donde «la desnutrición se ha doblado desde 2015». 

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