Pese la situación de pobreza y el trabajo forzado que le ha tocado a decenas de envejecientes de la provincia Montecristi, evitar los excesos, el consumo de alcohol y alimentarse con productos naturales emanados de la tierra que cosechan, ha hecho la diferencia para alargar la esperanza de vida de este segmento poblacional.

Las revelaciones fueron hechas durante un encuentro que organizó el Ministerio de Salud con el objetivo de conocer la realidad de los envejecientes de esta provincia, principalmente de su municipio cabecera, San Fernando de Montecristi y donde el doctor Daniel Rivera conversó y compartió experiencias con más de 30 hombres y mujeres con edades entre 70 y más de 90 años.

De manera jovial y entusiasta y mostrando orgullo de sus vivencias, los ancianos y ancianas expresaron que a lo largo de sus vidas, se mantuvieron trabajando la agricultura y otras áreas, pero en su juventud se alimentaban bien y dormían temprano.

“El objetivo de este encuentro es conocer cómo estas personas han logrado llegar a poder sobrepasar los 70 años de edad y estar lúcidos, caminando y muchos todavía activos en sus quehaceres. Con esto buscamos llevar un mensaje a la juventud, para que lleven un estilo de vida más saludable, para que se enfermen menos” dijo Rivera.

Durante el encuentro el titular de Salud, destacó que la recopilación de información sirve de referencia al momento de fortalecer las políticas públicas de vida y estilos saludables, con miras a garantizar una mayor calidad de vida de los ciudadanos.

Y resaltó que “Ustedes son el ejemplo de que se puede llevar una vida saludable, alimentarse bien para ser más longevos y llegar a la vejez con salud».

Dijo que estos adultos mayores representan íconos en su comunidad por ejemplo de vida, trabajo, liderazgo y el estilo de vida que llevaron, con régimen alimenticio basado en los productos que ellos mismos producen en el campo.

Los envejecientes coincidieron en destacar que dentro de su alimentación se incluye, principalmente pescados y mariscos, que se producen en la zona, pero también frutas, legumbres, víveres, carnes.

La mayoría afirmó que no consume alcohol ni fuma, y algunos, aunque lo tuvieron en su juventud, dejaron de beber y fumar. Además expresaron que no se trasnochaba, ni descuidaban su vida de hogar, muchos se dedicaron al quehacer político.

Los envejecientes, hombres y mujeres hablaron también de sus experiencias de vida, vicisitudes laborales y económicas, para subsistir, expresaron sentimientos y alegrías, su salud, sus familias. Además, mostraron preocupación por la cantidad de personas jóvenes que se enferman porque no se cuidan y llevan una vida desorganizada.

No obstante, estos adultos mayores exigieron más ayuda para medicamentos y diversas situaciones de salud, así como también explicaron cómo es su diario vivir y los aportes que realizan a la comunidad.

En la actividad se realizó un levantamiento para determinar quiénes tienen pensión, seguro subsidiado del Seguro Nacional de Salud (Senasa) y se les distribuyó raciones alimenticias, hicieron rifas, brindis, y entregaron productos agrícolas autóctonos.

La provincia Montecristi registra la tasa de longevidad más alta del país, no obstante, tiene altos índices de obesidad, diabetes e hipertensión, por lo que las autoridades del Ministerio socializaron los padecimientos médicos de los presentes.

Este encuentro forma parte de la «Ruta de la Salud«, campaña que desarrolla el Ministerio de Salud Pública en diferentes municipios y que se pretende llevar por todo el país a fin de contribuir a cambiar los estilos de vida.

Etiquetas