Marcelo Navajas, fue detenido por la policía boliviana, tras un escándalo por la compra de 170 respiradores con sobreprecio

El Gobierno de Bolivia separó de su cargo al ministro de Salud, Marcelo Navajas, luego de un escándalo por la presunta compra de ventiladores con sobreprecio en medio de la crisis por la epidemia de covid-19.

El Gobierno de la presidenta de facto, Jeanine Áñez, decidió apartar a Navajas y a todos los servidores públicos que están siendo investigados por el presunto sobreprecio en la compra de 170 respiradores españoles de emergencia, informó el miércoles la ministra de Comunicación, Isabel Fernández.

“La Presidenta ha decidió apartar al ministro de Salud, Marcelo Navajas, y de esta forma se pretende evitar cualquier interferencia en el trabajo de justicia y el entorpecimiento de las pesquisas. De manera interina asumirá la cartera la doctora Eydi Roca, actual viceministra de Salud”, dijo Fernández, en una conferencia de prensa ofrecida este miércoles.

De manera paralela, el coronel Iván Rojas, director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCC), informó que el ministro Navajas fue aprehendido y se encuentra en instalaciones de la dependencia.

“Se encuentra en calidad de aprehendido en dependencias de la FELCC de la ciudad de La Paz”, dijo Rojas.

Navajas se había presentado a las 10:45 horas de este miércoles en la sede de la FELCC para declarar de forma voluntaria, en el marco de la investigación por la compra presuntamente irregular.

Horas antes, el ministro de Justicia, Álvaro Coimbra, ratificó que por instrucción de la presidenta de facto se investigará a todos los involucrados en la compra de dichos ventiladores.

El pasado 19 de mayo, fueron aprehendidos por este caso el director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Salud, Fernando Valenzuela, y el director de la Agencia de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico (Aisem), Giovanni Pacheco.

La Fiscalía General del Estado informó que después de las denuncias por la adquisición de los respiradores, se instruyó a la Fiscalía Departamental de La Paz a conformar una comisión de fiscales para investigar el caso, de acuerdo con un comunicado oficial.

Un día antes, el 19 de mayo, Áñez aseguró que trabajará “para que cada centavo que se hubiera robado sea devuelto”. “He instruido que la investigación de este tema llegue hasta el fondo, caiga quien caiga”, señaló Áñez en un mensaje a la nación.

¿Cómo surgió el escándalo?

Bolivia adquirió respiradores fabricados por la empresa catalana GPA Innova, a un precio unitario de 27.683 dólares, pero luego se conoció que los equipos se venden por 9.500 euros y 11.000 euros (10.312 dólares y 11.941 dólares). La adquisición habría sido realizada a través de uno o varios intermediarios.

El escándalo comenzó el pasado fin de semana pasado, cuando médicos de cuidados intensivos denunciaron que las máquinas adquiridas no eran adecuadas para las unidades de terapia intensiva de los hospitales bolivianos. Luego vendrían las acusaciones de que el equipo había sido comprado con sobreprecio.

Tras los señalamientos, Navajas descartó la existencia de un sobrecosto en la compra de los respiradores, que fueron adquiridos en una operación respaldada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El escándalo en el sector sanitario se desata mientras el Gobierno de Bolivia reporta 4.481 personas contagiadas por el nuevo coronavirus, y un número total de 189 decesos en todo el país.

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