La República Dominicana es un país muy especial, principalmente porque la gente olvida muy rápido y cambia sus posturas con respecto a temas específicos, lo que depende de su situación ya sea en el Gobierno o en la oposición.

Esto, por aquello de las incesantes críticas que hacen exfuncionarios a los salarios que perciben algunos de los empleados del Gobierno y los aumentos que algunos se han hecho, cuando las leyes que permiten esos incrementos fueron creadas en pasadas administraciones y esos mismos que hoy critican, se beneficiaron anteriormente.

Ciertamente, como dijo el presidente Abinader, el momento tomado para ejecutar esos “ajustes por inflación” se pasan de imprudentes, en momentos en que la población general tiene que lidiar con una apabullante inflación y con las restricciones financieras que las autoridades han tenido que implementar para tratar de batallar con eso.

Pero no menos cierto es que no se puede jugar al olvido, mucho menos cuando algunas  ejecutorias de los que hoy todo lo cuestionan todavía están muy frescas en la memoria de la mayoría de los dominicanos, obvio para algunos no, parece que sufren de alzhéimer.