Muere Jimmy Sierra

Jimmy Sierra
Jimmy Sierra

Por Ramón Almánzar

Santo Domingo.- Muchos de los cer­canos a Jimmy Sierra le llamaban “El Teórico”. ¿Por qué? La respuesta que él mismo ofreció en vida a LISTÍN DIARIO: “Cuando se tienen muchos amigos, existe la posibilidad de que puedas olvidar el nombre de algunos de ellos. Se me ocurrió llamar “teórico” a todos mis amigos para evi­tar nombrarlos y, así, evitar el error de darle nombres equivocados. Al insistir tan­to, se me pegó a mí ese mo­te”.

El sobrenombre era aco­gido en broma por su gente, que a su vez lo reconocían como uno de los dominica­nos de más sólida forma­ción cultural y como gestor/constructor de la identidad dominicana, con un amplí­simo aporte que deja como legado tras morir, ayer mar­tes, de un infarto. Tenía 75 años de edad.

La muerte de Jimmy Sierra, uno de los más ve­teranos historiadores, dramaturgos y cineastas do­minicanos, llenó de triste­za a intelectuales, actores y teatristas que lo conocieron o trabajaron con él en sus películas, documentales, obras teatrales y programas en emisoras.

Polifacético

Sierra, que llevó a la pan­talla grande los títulos “Li­lís” y “El caballero de la medianoche”, fue un cate­drático universitario, abo­gado, periodista, historia­dor, cineasta, dramaturgo y director de teatro, cuentista y productor de radio y tele­visión.

El veterano intelectual falleció momentos después de llegar al Centro de Diag­nóstico Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat), informaron sus familiares.

Su deceso se produjo a las 4:00 de la tarde del mar­tes. Su esposa Luz Albania Gómez Ramírez y su hijo Samuel Sierra Gómez infor­marán el lugar y la hora de las honras fúnebres.

“Es imposible concebir la cultura dominicana de los últimos 50 años sin mencio­narlo”, escribió el periodis­ta Luis Beiro, editor cultural de LISTÍN DIARIO hace cin­co años cuando Sierra pre­sentó “Idolatría”, que mu­chos consideran su libro más importante, una nove­la de extenso título que re­fiere la historia dominica­na a partir de ocho temas vinculados a la Matanza de Palma Sola.

Sus orígenes

Nativo de Najayo, San Cristóbal, inició su actividad a los catorce años, orientan­do un grupo de muchachos que se oponía a la dictadura de Rafael L. Trujillo.

En 1960, al ingresar al li­ceo Eugenio María de Hos­tos, funda el periódico “El Crítico del Primero E”.

En 1962 inicia la prime­ra organización cultural de nuevo tipo en República Dominicana, el Club Estu­diantil de Jóvenes Amantes de la Cultura (CEJAC).

En 1965, al estallar de la Guerra de Abril, en la Zona Constitucionalista crea una escuela para alfabetizar a los combatientes que lucha­ban contra la segunda inter­vención norteamericana a República Dominicana, de­talla su biografía publicada en la Internet.

En 1973 funda el Comi­té Pro Instituto Nacional de Estudios Cinematográficos (CINEC), donde realiza va­rios documentales (“Prime­ro de Mayo”, “Viacrucis”, “7 Días con el Pueblo”), al tiempo que lanza el Circui­to Popular de Cine, que lle­vó el séptimo arte a los pue­blos más apartados del país.

En 1980 colabora con Guy Henebele y Alfonso Gumucio Dagron publican­do la parte dominicana de la obra monumental “Los cines de América Latina”.

En el año 2000 se tras­lada de París a Barcelona, donde realiza “La Joya del inmigrante”, con actores es­pañoles y dominicanos.

En el 2005 filmó la pri­mera película histórica do­minicana: “Lilís”, y en el 2007, “El caballero de la medianoche”, de carácter policíaco.

Entre los años 2008 y 2009 realizó ocho docu­mentales sobre diferentes aspectos de la cultura domi­nicana: “Pintura y Escultura en Santo Domingo”, “Histo­ria del teatro Dominicano”, “Los medios de comunica­ción en la R.D.” e “Historia de la literatura dominicana” (cinco partes), reseña la no­ta biográfica copiada aquí.

Julio Samuel Sierra, su verdadero nombre, comen­zó en el 2009 el documental “Hostos el sembrador”, ba­sado en el texto homónimo del profesor Juan Bosch y que se hace a partir de la es­tadía del insigne puertorri­queño en diferentes países, entre ellos República Domi­nicana.

DE ÉL
Años recientes.

Uno de sus últimos aportes fue la publica­ción en 2017del “Diccio­naro cultural dominica­no”. El libro “recoge pa­ra que no se olvide y la juventud sepa lo que pa­só antes, una visión del mundo cultura, folclor, música, teatro, cine, lite­ratura, todo, de mane­ra tal que cuando se ne­cesite ver o saber de un personaje o un aconteci­miento como Siete Días con el Pueblo lo va a en­contrar ahí de manera re­sumida”, explicó en ese entonces.

Activo.

Aunque tenía algunos quebrantos de salud se mantuvo productivo en el área cultural. Su últi­mo encuentro intelec­tual fue el pasado sábado cuando participó en una tertulia con colegas y ciu­dadanos.

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Con información de Listín Diario

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