Cuando el estrés supera los límites

Mira y presta atención a los síntomas

Todas las personas sufren o han sufrido de estrés en algún momento y hay muchas técnicas para combatirlo, desde practicar un deporte hasta algunas terapias alternativas milenarias como la meditación. Sin embargo, cuando se vuelve algo cotidiano puede derivar en un padecimiento crónico que altera nuestra salud.

El estrés agudo es el que aparece y desaparece a corto plazo, sin afectar tu calidad de vida. Es el que suele aparecer en episodios concretos como previos a un examen universitario, una entrevista de trabajo o una presentación en público.

El estrés crónico es el que permanece semanas, meses o años y generan un acostumbramiento a los síntomas. De esta manera, se pierde la noción del problema real y comienza a afectar seriamente a la salud.

El estrés crónico puede devenir en problemas cardíacos e incluso desarrollar depresión. También puede ocasionar que se eleven los triglicéridos o que se desarrolle diabetes. Afecta tanto que puede activar el virus de la culebrilla o herpes zóster y también generar problemas de las glándulas tiroides.

Debes prestarle atención a los siguientes síntomas

Si aparecen dolores de cabeza frecuentes, diarrea o estreñimiento, cansancio excesivo o decaimiento, mayor irritabilidad, problemas en la piel, uñas picadas, pérdida de cabello o caspa, problemas de memoria, variaciones inusuales de peso, insomnio o somnolencia, mandíbula rígida y músculos tensos.

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