Elon Musk

Hablar de Elon Musk nos remite generalmente a sus dos compañías de cabecera, Tesla y SpaceX. Sin embargo, sus intereses van mucho más allá de la movilidad eléctrica y la carrera espacial, y lo ha dejado claro al poner en marcha otros proyectos muy ambiciosos, como Neuralink. Dicha empresa se ha gestado bajo la premisa de estudiar el cerebro humano y su posible fusión con los ordenadores y la inteligencia artificial, pero también ha presentado avances prácticos que aspirarían cambiar la medicina para siempre.

El propio Elon Musk hizo hincapié nuevamente en esta última posibilidad, al referirse a los planes de Neuralink para 2022. Durante su participación en el CEO Council Summit, organizado por The Wall Street Journal, el empresario anunció que durante el próximo año la empresa espera probar por primera vez en humanos el chip que presentó en 2020, y que hasta ahora se ha visto en acción solamente en monos.

Lo único que falta para que Neuralink comience a implantar su chip en cerebros humanos es la habilitación de la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés). De acuerdo con Elon Musk, las primeras personas que se someterán a las pruebas serán aquellas que hayan sufrido una lesión en la médula espinal. Así se buscará dotarlas con herramientas alternativas para afrontar el día a día, como el control de elementos con la mente; y a la vez se estudiará si es posible que recuperen funciones motrices perdidas en un accidente, según explicó.

«Neuralink está funcionando bien en monos. Estamos realizando muchas pruebas y confirmamos que es seguro y confiable, y que el dispositivo puede ser retirado de forma segura», indicó el cofundador de la compañía, y referenció el vídeo publicado este año en el que se ve a un mono jugando al Pong de forma telepática.

Elon Musk se mantiene ‘cautelosamente optimista’, pero convencido de que Neuralink puede cambiar la medicina moderna

«Aspiramos a tenerlo en los primeros humanos, personas que hayan sufrido lesiones severas en la médula espinal como tetrapléjicos y cuadripléjicos, el próximo año. Estamos esperando la aprobación de la FDA; y debo decir que nuestros estándares para implantar el dispositivo son mucho más elevados de lo que la FDA requiere», agregó Elon Musk.

Los primeros anuncios de Neuralink sobre la creación de interfaces cerebro-máquina han despertado reacciones de todo tipo. Por un lado, el historial revolucionario del empresario hace que la expectativa suba rápidamente hasta las nubes; sin embargo, también existen voces que piden cautela frente a los augurios que podrían considerarse más ostentosos. Recordemos que, en su momento, desde el blog Technology Review del renombrado Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) calificaron a Neuralink como «un teatro de neurociencias», y aseguraron que detrás del chip de la compañía existen promesas «difíciles de cumplir». Por supuesto, será menester de los responsables del proyecto demostrar si dicha apreciación —y de seguro muchas otras— están equivocadas.

Durante su exposición, Elon Musk aseguró que no pretende generar falsas esperanzas pero que se mantiene «cautelosamente optimista» sobre lo que puede lograr esta iniciativa. «Creo que con Neuralink tenemos una oportunidad para restituir la funcionalidad del cuerpo completo en alguien que ha sufrido una lesión en la médula espinal. Me refiero a que creo que tenemos la posibilidad permitir que alguien que no puede caminar, sea capaz de hacerlo nuevamente de forma natural. Es algo súper importante y no quiero elevar las esperanzas de modo irrazonable, pero creo que se puede hacer», indicó.

Una visión que apunta al largo plazo

Queda claro que el CEO de Tesla y SpaceX está convencido de que lo que tienen entre manos puede marcar un antes y un después en el tratamiento de lesiones graves. Obviamente, esto no significa que los primeros en recibir el implante cerebral de Neuralink recuperarán instantáneamente la motricidad perdida.

De hecho, en abril pasado Elon Musk publicó en Twitter algunos conceptos sobre cómo aspiran a la evolución del chip Neuralink. Según el empresario, en un principio el dispositivo permitirá que una persona paralizada controle un smartphone con su mente; pudiendo hacerlo incluso más rápido que si utilizara sus dedos. Mientras que versiones posteriores podrían desviar señales hacia otros dispositivos ubicados en el cuerpo para restituir la capacidad de caminar.

Es lógico pensar que aún estamos a varios años de distancia de esta última posibilidad. Sin embargo, las primeras pruebas en humanos podrían comenzar a demostrar el potencial de este proyecto. Si Neuralink recibe la habilitación de la FDA para 2022, existirán más argumentos para analizar si la visión a largo plazo de Elon Musk tiene lo necesario para materializarse.

Etiquetas
About the Author

Soy dominicano y orgulloso de serlo. En el 2005 inicia mi vida digital, complementándola con la comunicación y un universo de escritos. Simbiosis que me convirtió en 'surfista profesional' de la información.