El consumo de este tipo de calabazas de la especie Cucurbita pepo aumenta en todo el mundo gracias a sus propiedades diuréticas y antioxidantes y por ser fuente de vitaminas A, E, B y C.  

Además, protege contra el colesterol malo y cuida la salud de los huesos.

Si aún no pruebas esta hortaliza  que figura entre las favoritas para perder peso (el 95% es agua), atrévete con estas fáciles recetas y dile que sí al calabacín.
 

Tortilla
Este plato es de Margaret Bread (100 recetas light: bajas en calorías). Necesitas 3 calabacines, 5 claras de huevo, media libra de queso mozzarella, 3 cucharadas de aceite de oliva, sal y pimienta.
Ya con los ingredientes listos, lava y corta en medias lonjas delgadas los calabacines. Calienta el aceite en una sartén y cocina los calabacines entre dos y tres minutos a fuego fuerte, con la sartén destapada; y luego unos cinco minutos a fuego mínimo con la sartén tapada.
Retira de la cocción, echa en un bowl y una vez fríos mezcla los calabacines con las claras (previamente batidas), la sal, la pimienta y el queso cortado en cubitos. Calienta el aceite nuevamente y coloca allí la preparación. Cocina a fuego moderado de un lado y de otro, como se hace con las tortillas.

Con queso
Está basada en la receta de Cris Lincoln publicada en Cenar en bandeja: recetas para no engordar.
Ingredientes: 1 bote de calabacines, queso gruyère rallado, queso manchego en lonchas, aceite de oliva, sal y pimienta. 
Preparación: cortar los calabacines, salpimentarlos y untarlos con aceite y luego cortarlos en rodajas gruesas. Envolver cada rodaja en una loncha de queso manchego y poner en una fuente de horno previamente engrasada. Espolvorear con el queso gruyère y gratinar.