Las series animadas ya no son lo que eran antes. Con el paso del tiempo estas producciones, que normalmente van dirigidas a un público infantil han ido evolucionando, no solo para adaptarse a los gustos de su público, sino también a las solicitudes y preocupaciones de los padres. Esto significa una mayor variedad de programas con distintos niveles de calidad en cuanto a historias y el estilo de animación, además de la creación de nuevos subgéneros creados para otros públicos como las series animadas dirigidas a los adultos. Un cambio que ha estado llamando mucho la atención de todos es la inclusión de elementos que normalmente no estaban asociados a estos programas, como es el caso de personajes, historias y otros detalles pertenecientes a la comunidad LGBT. Mientras algunos opinan que este material no debiera estar incluido en producciones infantiles, otros piensan que esto es un paso positivo en la lucha por la inclusión. De todas formas, debido a la complejidad de este tema, hemos conversado con varios expertos en el área de la salud mental para escuchar su opinión sobre esta tendencia a la hora de producir contenido infantil.

La influencia de las series animadas

Las series de dibujos animados normalmente son un conjunto de obras animadas relacionadas por un tema básico y los mismos personajes. Asimismo, no importa si cuentan con tramas que desarrollan en mundos fantásticos o espacios similares a la realidad, usualmente estos programas están divididos en cuatro categorías: culturales, violentos, didácticos y recreativos. Tradicionalmente, estas series se transmitían en la televisión en horarios de la tarde (después de clases) y los fines de semana, pero, hoy en día, gracias a lo mucho que ha avanzado la tecnología y la creación de plataformas como YouTube, Netflix y hasta Disney+, las series de dibujos animados están disponibles en cualquier momento. Aun así, no importa el medio o la hora en que se transmiten, lo que no varía es el impacto que este contenido puede tener en sus espectadores más jóvenes.

“Recordemos que la idea que los niños y las niñas tienen de lo que es el mundo, la vida, los seres humanos y la sociedad es a través de a lo que se encuentran expuestos a lo largo de esos años”, explica Blas Valenzuela (@psic.blasvalenzuela), psicólogo infantojuvenil y experto en diversidad sexual y género. “Si se encuentran expuestos a familias que son diversas, al ellos entender, respetar y aceptar que también las personas son distintas, son diversas y merecen respeto, van a crecer entendiendo que el mundo también debe de funcionar así. El respeto a estas diferencias y estas diversidades es algo que las series hoy en día están tratando de trabajar con sentido positivo y con buenos resultados”.

Por supuesto, la calidad del programa y la manera que presentan sus personajes y situaciones es sumamente importante. De todas formas, esta es una idea que también comparte Sarah Gómez Cocco (@cocconutsarah), psicóloga especialista en Intervenciones en Crisis y Trauma y Terapia Afirmativa LGBTQI+.

“¿Qué impacto puede tener una serie animada en el desarrollo de la mente de un niño o una niña? Pienso que, al exponerlos a distintos conceptos, les ayuda a crear una idea de cómo es el mundo a través de la fantasía”, expresa la psicóloga. “Dicho contenido puede ser la primera referencia sobre un tema X o puede fungir como referencia de apoyo y normalización de algo que ya hay en su entorno. En el caso de las parejas LGBTQI+, les expone a imaginarse el amor de formas diferentes y a validar el interés si ya existe”.

El impacto de tendencias progresistas

En esta nueva generación de series animadas aparecen muchos programas que no solo tratan de incluir a la comunidad LGBT, sino también a individuos que forman parte de otras minorías o distintos estilos de vida con el objetivo de reflejar la diversidad del mundo actual. Algunos de estos programas hacen un excelente trabajo, pero no es el caso de todos. Aun así, tanto los intentos exitosos como los fallidos dejan un impacto.

“Lo único que se me ocurre por ahora es crear desinformación dependiendo de cómo se aborde (tanto los dibujos animados como los padres y su entorno) y la falta de visibilidad para algun@s conformantes del colectivo ya que ciertas experiencias son menos tabúes que otras”, opina Gómez Cocco sobre las series que no saben cómo manejar estos elementos. “L@s niñ@s y adolescentes también son personas que, aunque en etapas del desarrollo más tempranas, también están experimentando la vida y tienen el mismo derecho a información pertinente y adecuada para su edad con respecto a todo lo relacionado con la sexualidad. Negarles la oportunidad de conocer mejor el mundo, ser más tolerantes, comprensivos y quizá de aceptarse a sí mism@s es negarles habilidades sociales básicas para poder convivir en sociedad y ser felices”.

“Pueden tener un impacto positivo si esta representación es adecuada”, ofrece Valenzuela. “Es decir, si la representación de personas LGBT en series y películas se hace de manera adecuada, acorde a lo que es la realidad, que estas personas de la comunidad son simplemente personas normales, pues va a tener un impacto positivo en la vida del niño porque va a entender que las personas que también son sexualmente diversas pueden ser buenas personas también. Ahora, si esta representación es negativa, es decir, si solamente se presentan personas de la comunidad LGBT como lo que son villanos, ladrones, personas que terminan enfermas o personas que terminan siendo asesinadas o asesinando, pues el niño va a tener una idea de que estas personas LGBT o sexualmente diversas van a ser esto en la vida, van a terminar siendo villanos, delincuentes, personas que mueren enfermas, etc.”.

Estos ejemplos en los que se presenta de una manera negativa a un personaje que pertenece a la comunidad LGB de una manera negativa pueden tener un impacto nocivo en jóvenes que también pertenecen a esta comunidad porque les costará más aceptarse a sí mismos ya que no van a querer estar asociados a personajes con una connotación negativa.

Otro motivo por el que la inclusión de estos temas en series animadas encuentra tanto rechazo y se considera como una tendencia controversial es por el temor de que este contenido sea de una naturaleza demasiado sexual para un público infantil, pero este es otro detalle que es más complejo de lo que parece a primera vista.

“Tengo entendido que, con las películas, lo que se está tratando de hacer con la inclusión y la representación es representar que las dinámicas de parejas son normales y naturales y que la sexualidad también es natural en el ser humano”, opina Valenzuela. “Lógicamente, el contenido debe de ir adaptado a cada edad del paciente, pero el hecho de que dos personas del mismo sexo se den un besito o se agarren de la mano o sean presentadas como una pareja no es sexualización, no es una manera de sexualizar al niño, nada que ver”.

“Por lo menos en los dibujos animados que he visto se incluye el tema, se hace desde la perspectiva de ‘ah se quieren, son pareja’ o ‘ah, es posible que te gusten las niñas y tú eres una niña’, no necesariamente es algo directamente sexual”, expone González Cocco. “Ahora, dependiendo de la etapa del desarrollo en la que está, obviamente se tienen que tocar diferentes temas de diferentes maneras para que el niño o niña pueda entender. Lamentablemente muchas veces las personas asocian cualquier tema relacionado con el colectivo y el mismo colectivo con perversión sexual, cuando realmente una cosa no tiene nada que ver con la otra”.

Cinco series animadas con elementos LGBT

Arthur

My Little Pony: Friendship is Magic

Steven Universe

The Owl House

She-Ra and the Princesses of Power

Legend of Korra

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